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Los enanitos, el gigante y la corona pérdida.

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Vendido por Ana Feliz
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Descripción

«Los enanitos, el gigante y la corona pérdida»

Los enanitos vivian en perfecta armonia eran muy lavoriosos, se dedicaban a cultivar alimentos como: frutas y vegetales, el pueblo de los enanitos no era muy grande y tampoco sus casas, tenían un líder llamado Billy, fue tradición desde que el antiguo rey Ruby fue decapitado; Ese día Ruby andaba solo por el bosque y pasó un misterioso hombre en un caballo que le corto la cabeza y desde ese entonces nunca mas volvieron ha ver al rey Ruby, después de años de búsqueda lograron darse con algunas pistas que lo daban por muerto y así lo hicieron, pero continuaron con la búsqueda de la corona que debía llevar el próximo rey, luego de un tiempo decidieron firmar el siguiente decreto «Aquel que encuentre la corona pérdida será digno de llevarla puesta».

Mientras tanto cada año se nombraba un líder en el pueblo que en ese entonces era Billy quien era muy humilde y amado por su pueblo, siempre le pedían que intentara buscar la corona, ya que con ella se convertiría en un verdadero rey.

Un día Billy considerando esas peticiones pero con ninguna esperanza, salió al bosque con dos de sus soldados en busca de la corona y cuanto llegó la tarde después de largas horas buscando, decidieron regresar pues sentían que ya se habían alejado demasiado del pueblo, pero ya era demasiado tarde, se dieron cuenta de que se habian perdido ala mitad del bosque:
-¿y ahora que hacemos señor?, Dijo Món uno de los soldados
-No tenemos más opción que esperar aquí, en algún momento nos extrañarán y nos saldrán a buscar, Dijo Billy muy preocupado.

Entonces cayó la noche y nadie llegaba, estaban muy cansados y hambrientos, y por ahí, ni siquiera habían árboles frutales, así que, hicieron una fogata y se recostaron hasta quedar dormidos, lo que no sabían es que no estaban solos.

Al salir el sol despertó Tim el otro soldado y empezó a gritar al ver que los tres estaban colgados, con las manos atadas alas ramas de un árbol, con el ruido de Tim se despertaron Billy y Món que al darse cuenta empezaron a gritar también pensando como llegaron ahí arriba:
-No tengan miedo, dijo Billy tratando de calmar la situación pero en realidad muy asustado también.
-Esperen, ¿que es eso? Dijo Món mirando lo que venía hacia ellos.
Cuando los otros dos lo vieron empezaron todos a llorar y a decirse lo mucho que se querían, pensando que iban a morir.

Nunca habían visto algo así, pero era solo un inofensivo y joven gigante, que para sorpresa de ellos empezó a saltar y reír al verlos despiertos, cada vez que saltaba se aflojaba la cuerda con la que estaban atados los pequeños, al parecer el gigante no era muy bueno haciendo nudos, al momento se soltó la cuerda y cayeron al suelo, inmediatamente empezaron a correr desesperados, pero parecía que no avanzaban porque cada vez que miraban arriba el gigante seguía ahí, de repente empezaron a caer grandes gotas del cielo:
-¿Que está pasando ahora? Decían, eran lágrimas, el gigante se habia puesto a llorar y a gritar, mientras ellos seguían corriendo, cuando se cansaron de correr se sentaron en una piedra pensando que ya habían escapado, sin embargo volvieron a escuchar los mismos gritos y al cabo de un rato empapados y cansados de escuchar al gigante llorar decidieron:
-ahora si estamos perdidos, no tenemos escapatoria.
-No seas cobarde Món no parece tan peligroso.
-Estás loco, nos tenía atados, para comernos, respondió Món.
-Iván tiene razón tal vez sólo quiere jugar.
-además si nos hubiera querido hacer daño, pues ya lo hubiera hecho, dijo Iván.
-bueno pues ¿que tal si vamos y hablamos con él? además estamos perdidos y no ceo que nos encuentren ahora, quizá nos pueda ayudar. dijo Billy.

Entonces empezaron ha gritarle y hacerle señas:
-heeeey! grandulón
-Queeee! respondió el gigante
-Queremos hablar contigo.
-Yo solo quiero ser su amigo pero siempre me dejan solo. Dijo llorando el gigante.

Los enanitos sintieron un gran alivio y pena al mismo tiempo, Billy tuvo una idea:
-oye grandulón sería un placer ser tus amigos y en el pueblo hay muchas personas que estarían encantadas de conocerte pero no sabemos como regresar ¿podrías ayudarnos? estamos perdidos.
-!De verdaad¡ Serían mis amigos? dijo el gigante muy felíz, con mucho gusto los llevaré a casa.

Entonces el gigante les extendiendo la mano y los invitó a subir, todos quedaron asombrados al ver lo que llevaba en uno de sus dedos, cuando subieron Billy muy ansioso le pregunto:
-¿Se puede saber que es eso que llevas en tu dedo?
-¿esto? Lo encontré en el bosque hace mucho tiempo y lo tome porque parece de mucho valor.
Convencidos de que era la corona pérdida, de camino a casa, le contaron a su nuevo amigo lo que había pasado con el rey Ruby y su corona, entonces el gigante se sintió especial y sin problemas les devolvió la corona, en el camino encontraron algunos soldados que habían salido a buscarlos y fueron juntos.

Al ver que el gigante se acercaba al pueblo, los enanitos se alarmaron y empezaron a correr por todos lados, pero se empezaron a calmar cuando vieron que en sus hombros venían Món, Iván y su tan querido líder Billy, le contaron al pueblo lo que les había pasado mientras estaban perdidos, se organizó un banquete para oficialmente nombrar a Billy como su rey y al gigante quién era excelente buscando cosas, especialmente alimentos lo nombraron su asistente, los enanito se acostumbraron a vivir con su nuevo amigo y de hecho era muy querido por todos.
Autor: Flor Espinosa.

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